Las carnosidades en los ojos son un problema bastante común que solemos ver con frecuencia en los países de clima cálido y tropical. La carnosidad como tal es un tejido que crece sobre la conjuntiva, la cual es una capa transparente que cubre al globo ocular. Existen varias causas por las que las carnosidades aparecen, siendo las siguientes las principales.

-La radiación ultravioleta del sol, la cual es más intensa en regiones al nivel del mar.

-Las probabilidades de desarrollar esta afección también se acentúan

cuando la persona está expuesta, además de al sol, al polvo y al viento de manera constante, lo cual es muy frecuente en pescadores, trabajadores del campo, profesores de educación física, etcétera.

-Trabajar o estar expuesto a ciertos productos químicos dañinos también puede provocar carnosidades al estar con frecuencia en contacto con el ojo.

-La tensión excesiva que se genera en el ojo, la cual es provocada por irritación o fuerte desaprobación por lo que se ve en la vida, así como la resistencia a ver con claridad, son causas emocionales o energéticas que propician la aparición de carnosidades, pues la carnosidad aparece como una especie de defensa o escudo ante lo que no se desea o irrita ver.

Los síntomas de la carnosidad 

-Enrojecimiento del ojo.
-Sensación de irritación y sequedad.
-Picazón y ardor en el ojo.
-Visión borrosa.
-Sensación de traer algo en el ojo, como una basurita.
-Película delante del ojo de efecto antiestético que a muchas personas desagrada o les parece intolerable.

La carnosidad va creciendo desde un costado del ojo y puede llegar a cubrir la córnea. La córnea es una película transparente y externa que cubre al iris, tejido que regula la cantidad de luz que resiste el ojo. En el centro del iris se ubica la pupila, la cual impide el paso de la luz de forma brusca, produciendo paulatinamente una disminución de la visión.

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